Dentro del ciclo que el Espai 13 de la Fundació Miró dedica al arte japonés a través de la mirada de diferentes creadores, destaca la visión que Erina Matsui nos ofrece, con apenas 23 años, de la realidad artística actual de su país. La palabra clave es Kawaii (que significa algo así como “monada”), un fenómeno nuevo en Japón que, en el caso de esta artista, supone una regresión nostálgica, pero también divertida, a su mundo infantil. Desde aquí se desenvuelve como pez en el agua, sin complejos, y de una manera más franca, pura, incluso ingenua, muy propia de toda infancia, pero no por ello menos reveladora.
Erina Matsui se mueve en la utopía, en la placidez de lo casi irreal, rozando por momentos la ñoñería pero sin caer en ella plenamente. Es cierto que utiliza iconos típicos de los dibujos animados japoneses, del manga, juguetes más propios de la ...