Hoy daremos unos pasos atrás en el tiempo para deleitarnos con unas palabras de Joan Miró, artista surrealista por todos conocido. El tema que trata es el de cómo concibe él su pintura y su arte. Vemos, por un lado, algo que heredará, como ya vimos, el expresionismo abstracto, que no deja de tener cierto componente surrealista; sin embargo Miró, tras dejarse llevar por sus primeros impulsos, traza las formas de modo que parezcan más o menos comprensibles y razonables. El surrealismo, por muy surrealista que sea, siempre le podemos encontrar un sentido, aunque sea completamente disparatado. En él sí podemos adivinar formas e ideas, el contenido del subconsciente:
“Hoy lo que más me interesa son los materiales con que trabajo. Con frecuencia me proporcionan ellos el choque que me sugiere las formas, como los desconchones de una pared sugerían formas a Leonardo. Comienzo un lienzo sin pensar en lo que ...
Después de habernos adentrado en el mundo Dadá, avanzaremos unas décadas en el tiempo para situarnos dentro de un período donde surge un estilo artístico que será propio de la cultura del masas; un estilo que no se podría entender sin el dadaísmo, ya que utilizará también la descontextualización de objetos comunes e industriales a los que se les dará un valor artístico. Sin embargo, ya no se trata de una crítica, de un juego satírico contra los antiguos valores artísticos; ahora se utilizan estos elementos como propaganda, diversión o parodia de la nueva sociedad, intentando jugar y llamar la atención del espectador con un sentido positivo; se quiso acercar el arte a todo el mundo logrando así un rápido éxito, un desenfreno de formas, colores, carteles, iconos, revistas, cómics… Es un arte moderno, juvenil, divertido, vivo, efímero, pasajero, sexy, popular: es ¡el Pop Art!
“El pop es amor porque lo ...
Es probable que muchos de los lectores que estén leyendo este artículo hayan pensando o reflexionado alguna vez sobre el problema del arte contemporáneo de nuestros días. Todos sabemos sobre la existencia de diferentes estilos artísticos que se han sucedido a lo largo de la historia; con una obra clásica o barroca no se pone en duda si se debe considerar arte o no, ya sea por su valor histórico o técnico. Es curioso que, aunque existan obras de otras épocas que no nos gusten o no nos provoquen placer, no nos indignamos al observarlas, ya que apreciamos la labor del artista. Entonces, ¿es posible que sigamos otorgando el valor artístico a la técnica, a un “trabajo bien hecho”, al uso de la razón? Para entender un poco nuestro tiempo, nuestros propios prejuicios, nuestra idea de arte — que parece que la tenemos clara, pero que nos cuesta tanto definir ...