Desde hace unos 15 años las nuevas tecnologías se han integrado en el arte de un modo totalmente natural. En realidad, si te paras a pensar tan sólo un segundo verás que es un paso más que lógico, ya que el arte históricamente ha estado enfocado a los movimientos de vanguardia, y en muchas ocasiones ha sido causa de incomprensión por una parte mayoritaria de la sociedad.
Así pues, en cuanto las mal-llamadas “nuevas tecnologías” comenzaron a despuntar realmente y tener una penetración real en los hogares, también lo hicieron las obras de arte creadas con nuevas tecnologías en los museos de todo el mundo occidental, y afloraron no sólo las exposiciones de vídeo sino también otro tipo de arte creado por ordenador, muy ligado en un primer momento al diseño gráfico, pero que luego se fue diversificando por distintos campos de acción.
El siguiente movimiento, con la irrupción de Internet fue a crear obras y portales más colaborativas, en la cual un grupo de artistas se asociaba para dar a conocer su obra al mundo y, además, gozar de una publicidad fuera de galerías privadas y museos, es decir, se dio un paso hacia la democratización del arte.
Actualmente seguimos en este punto, ya que la red sigue expandiéndose y con él los colectivos de artistas, pero gracias a esa penetración de la red en los hogares españoles la cosa está yendo a más, y más personas que nunca pueden visitar la obra de un artista desde su casa, lo cual es un gran estímulo para el mundo del arte.
De todas maneras, ya sea en el mundo online o físico, si quieres de verdad que tu obra tenga una relevancia y pueda ser vista hay que seguir haciendo las cosas bien. Con esto no me refiero tan sólo a la obra, sino también a la forma de publicitarla, ya que la publicidad siempre ha sido muy importante y ha ido de la mano con la difusión, pero en los tiempos que corren, gracias a la globalidad en la que estamos inmersos, aún ha tomado más importancia, así que, tampoco está de más estudiar un grado en publicidad, o bien contar en el equipo de artistas con alguien que tenga una formación real en la materia, para así poder conseguir el objetivo: llegar a más gente.