Ya habíamos hablado del arte que imperaba en Estados Unidos e Inglaterra en la década de los 60. Se trata de los minimalistas y su reacción a la subjetividad imperante en los años anteriores; donde la emoción es la protagonista con su máxima representación en el expresionismo abstracto.
La misima “Less is more” (menos es más) de Mies Van der Rohe era uno de sus lemas y de ahí la utilización de materiales y colores industriales, esenciales, poco manejables. Podían tener relación, o herencia, de movimientos europeos anteriores, como el neoplasticismo o el constructivismo ruso, pero, a diferencia de estos, en el minimalismo impera el antiilusionismo, la literalidad, el no transfondo social ni mensaje. Se trata de la negación del equilibrio compositivo de estos movimientos precedentes, donde parten de los estandar, de la sencillez, de lo repetible…
Contestación al arte minimal:
Del minimalismo puro avanzamos poco a poco al arte en proceso o arte procesual, nuevos ...