Siguiendo en el maravilloso mundo del modernismo, hoy nos centraremos en explicar una característica muy común en los temas de las pinturas y la literatura que podremos encontrar en numerosas obras de Klimt. Se trata de un personaje propio del modernismo erótico; el sexo, el amor y el peligro estarán íntimamente relacionados con la figura de la femme fatale.
No es de extrañar que a finales del XIX principios del XX, cuando la mujer empieza a tener cada vez más importancia en la sociedad, reivindicando sus derechos y haciéndose notar, se reflejara este hecho cada vez más en el arte. La mujer ideal por antonomasia presentaba un perfil clásico bien definido, cabellos largos y tez pálida; sin embargo, con la aparición de la femme fatale surge la mujer peligrosa. La femme fatale se convirtió en protagonista de las imágenes y las páginas de los libros de la época y parecía encontrarse ...