La convulsa realidad de Irán en los últimos treinta años a través de la mirada lúcida, diversa, desgarrada pero sobre todo humana y humanista de Bahman Jalali. Este podría ser un buen titular de lo que pudimos ver en la Fundació Antoni Tàpies, hasta el pasado 30 de Diciembre. Una cita ineludible para entender mejor no sólo los conflictos por los que es más conocido, desgraciadamente, el país del artista, sino también la vertiente vital menos conocida por el visitante, el día a día, la realidad alejada de las bombas y las guerras.
El recorrido de la muestra se plantea en torno a diferentes núcleos temáticos. Comenzamos con imágenes amables sobre el mundo marítimo iraní, la convivencia de Jalali con pescadores que llevan impresa en el rostro la dureza de su trabajo, pero que no pierden la sonrisa delante del objetivo implacable del artista. De esta sucesión de estampas cotidianas, pasamos ...