Uno siempre quiere saber cómo “le llega” la inspiración a un artista. De ahí el interés de la exposición que el 26 de abril se inauguró en la Galería Marlborough de Madrid hasta el 2 de junio: una selección obras de Louise Bourgeois, gestadas en esos momentos en los que uno intenta buscar y buscar, pero no encuentra todavía la nueva senda en el camino que haga quedar convencido y satisfecho. Con el título Apuntes recoge quince trabajos realizados entre 1993 y 2007, desde grabados y puntas secas a litografías. Y refleja la necesidad de la artista, casi compulsiva, de registrar sus diferentes estados de ánimo. Como ella misma solía decir: “Mis dibujos son plumas que contienen pensamientos e ideas y que atrapo al vuelo”.
Bourgeois (París, 1911-Nueva York, 2010) plasma en ellos los temas que guiaron su producción a lo largo de cinco décadas de intensa creación: la (enigmática y perturbadora) ...