Después de habernos adentrado en el mundo Dadá, avanzaremos unas décadas en el tiempo para situarnos dentro de un período donde surge un estilo artístico que será propio de la cultura del masas; un estilo que no se podría entender sin el dadaísmo, ya que utilizará también la descontextualización de objetos comunes e industriales a los que se les dará un valor artístico. Sin embargo, ya no se trata de una crítica, de un juego satírico contra los antiguos valores artísticos; ahora se utilizan estos elementos como propaganda, diversión o parodia de la nueva sociedad, intentando jugar y llamar la atención del espectador con un sentido positivo; se quiso acercar el arte a todo el mundo logrando así un rápido éxito, un desenfreno de formas, colores, carteles, iconos, revistas, cómics… Es un arte moderno, juvenil, divertido, vivo, efímero, pasajero, sexy, popular: es ¡el Pop Art!
“El pop es amor porque lo ...