En estos días, empezaremos una temática centrada en el cine. La primera película a la que haré referencia, que está en relación con la entrada anterior, es la obra maestra de Luis Buñuel y Salvador Dalí, Un perro andaluz, realizada en 1929. Se trata de un cortometraje considerado el más significativo del cine surrealista. Tanto Buñuel como Dalí expresan a través de imágenes sus sueños y delirios, como la escena de las hormigas en la mano – a las que Dalí tenía fobia real- o la más representativa del filme, la del ojo cortado por una navaja –imagen soñada e interpretada por el propio Buñuel.
La película, al igual que una pintura surrealista donde vemos que sus elementos representados pueden no presentar relación, no se compone de esquema lineal, no es que esté oculto su sentido, simplemente no lo tiene, no hay un trasfondo, es pura imagen onírica. Así, se ...