Una pasión impúdica: la Lolita de Stanley Kubrick

Director: Stanley KubrickÂ
Año: 1962
Duración: 152 min.
PaÃs: E.E.U.U.
Guión: Vladimir Nabokov
Reparto: James Mason, Sue Lyon, Shelley Winters, Peter SellersÂ
Cuando Vladimir Nabokov decide enviarte un guión adaptado de su obra homónima Lolita, para trasladarla al cine, el resultado sólo puede ser bueno. Cuando ese guión cae en manos de alguien como Stanley Kubrick, que consige sintetizar 9 horas de texto en 152 minutos, uno empieza a pensar que estamos delante de una obra maestra del cine. Porque eso es Lolita (1962), un canto a la provocación, un desafÃo al puritanismo que reinaba en la época de la mano de un amor perverso, morbo en estado puro, impudicia trastornada que conmueve.
James Mason es Humbert Humbert, profesor cuarentón que se enamora por casualidad de una niña de 11 años (14 en la pelÃcula por los problemas de censura) cuando busca una casa donde alojarse. Mason queda tan prendado de Lolita (Sue Lyon), que decide quedarse a vivir con su madre (Shelley Winters), viuda, y casarse con ella solamente para poder estar cerca de su nÃnfula preferida. La pelÃcula narra, a partir de aquÃ, las andanzas de Humbert, atrapado entre sus depravados deseos y el amor caprichoso que esta le profesa.

Este análisis descarnado, brutal, de la condición humana y sus miserias parte, en el film, de un impresionante plano secuencia, un flash forward que nos anticipa el final de la historia. Haciendo gala de un humor negrÃsimo, Kubrick plantea una escena casi paródica, en la que Humbert se dispone a matar al hombre que le ha robado a su nÃnfula (Peter Sellers genial). El patetismo de la escena es el reflejo perfecto del abismo personal al que han llegado sendos personajes al seguir el camino del hedonismo, el vicio depravado, la senda que los arrastra hasta las profundidades oscuras de nuestra alma. Pero esta lectura, lejos de ser una denuncia de tales comportamientos, no es más que un mosaico de personajes desesperados que se aferran a al vida y quedan completamente desnudos ante la mirada inquieta del espectador, por temor a identificarse con ellos. Lolita es la sexta pelÃcula de Kubrick, que habÃa lanzado su carrera definitivamente al sustituir a Anthony Mann al frente del rodajede Espartaco (1960), su anterior film.   Â
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1 Comentario
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Cuanto me gusta Kubrick. Los problemas que tuvo con la censura con este film no son comparables con los de la naranja mecanica…
hasta la prohibieron en inglaterra porque los jòvenes se volvìan locos con la ultraviolencia….
Muy bueno, el autor muy acertado.